En el momento de empezar a crear recursos digitales nos estamos
convirtiendo en autores, y debemos tomar una decisión (incluso por
omisión) sobre los
derechos de autor que vamos a aplicar a nuestros contenidos. De esta decisión dependerá el
ciclo de vida de los recursos. Básicamente, nuestra decisión puede inclinarse en dos sentidos:
-
Prohibir la reproducción y/o modificación de nuestros
contenidos, de modo que no puedan ser usados de ningún modo (salvo
permiso expreso por nuestra parte) por otros docentes.
-
Utilizar una licencia de autor que permita su re-utilización,
modificación, y/o (¿por qué no?) mejora por parte de otros autores. De
este modo, incluso podríamos partir del trabajo de otros autores para
nuestros recursos.
Si optamos por la primera opción, nosotros seremos los únicos
responsables de estos recursos, y sólo se verán mejorados si los
revisamos curso tras curso, añadiendo el valor de nuestra experiencia
docente. La segunda opción permitiría que otros docentes los utilizaran
sin problemas, con ciertas condiciones que podemos definir, de modo que
los recursos se verán mejorados con la experiencia y conocimientos de
todos aquéllos que deseen colaborar.
Pero conocer las distintas licencias bajo las que podemos publicar
nuestros recursos no sólo es importante para la publicación, sino que
también nos permitirá conocer qué recursos podemos utilizar como punto
de partida para nuestros materiales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario